SafeNews

Retirement

Retirement

¿Cómo afrontar la jubilación?

¿Cómo afrontar la jubilación?

Cada persona reacciona de manera distinta frente a nuevos retos o situaciones, como la jubilación. Mientras unos se lo toman como una oportunidad para disfrutar de la tranquilidad o para hacer todo lo que no han podido hacer mientras formaban parte de la vida laboral, otras se desmotivan y dejan de sentirse útiles.

Nuestro objetivo es presentar algunos consejos para que la jubilación se perciba como algo bueno de lo que hay que disfrutar y que las personas mayores se adapten a ella de forma natural.

Que la jubilación sea positiva o no depende del enfoque con el que se mire

Toda aceptación depende de un proceso, existe un proceso mediante el cual la persona pasa aceptar su nueva situación como jubilado para finalmente poder estar a gusto con el nuevo rol. Esta aceptación depende de 4 fases:

  • Luna de miel. Esta fase tiene lugar en el momento en el que empieza la jubilación, los primeros días o el primer mes de tranquilidad y relajación que se toman como si fueran unas vacaciones interminables. En este momento la persona jubilada siente felicidad y crea expectativas y planes sobre lo que supondrá esta nueva situación.
  • Decepción o frustración. Tiene lugar aproximadamente después del primer mes de inactividad laboral, cuando termina la fase de luna de miel y los planes y actividades de ocio empiezan a disminuir y la persona es definitivamente consciente de que esta situación no es temporal.
  • Reorientación. Como consecuencia de la etapa anterior, la persona se ve obligada a cambiar de conducta y a pensar actividades más realistas y adaptadas a su nueva situación: maneras de llenar el tiempo libre, disfrutar de pasiones o hobbies abandonados, redescubrirse a uno mismo, etc.
  • Adaptación a la nueva situación. La fase anterior ha permitido a la persona jubilada replantearse sus gustos y actividades favoritas para rellenar el tiempo libre y ahora empieza a adaptarse de verdad a este nuevo escenario, alcanzando un equilibrio entre sus posibilidades y recursos.

Un truco para acelerar este proceso y aceptar la jubilación rápidamente y con una actitud positiva es planificar la jubilación, pensar en viajes, hobbies o actividades que pueden ocupar nuestro tiempo libre y llenarnos como personas. Aunque claro está que tener estabilidad económica y gozar de una buena salud serán dos aspectos básicos para que la jubilación se convierta en algo positivo ya que repercutirá de forma directa en nuestro estado emocional.

A continuación vamos a exponer una serie de consejos que pueden ayudar a tomarse la jubilación como una oportunidad y convertirla en una experiencia de vida positiva:

  • Llevar a cabo la prejubilación activa: realizar actividades propias de la jubilación cuando todavía se está trabajando. Por ejemplo, un año o dos antes de jubilarse pueden empezar a introducirse actividades o rutinas propias de la jubilación para que cuando llegue el momento nos adaptemos más fácilmente a ella.
  • Cumplir sueños pendientes: todos tenemos ese algo que siempre hemos querido hacer pero que por circunstancias de la vida no hemos tenido la oportunidad, aplazando nuestros sueños por tener que cuidar de los hijos, por trabajo o por tener tantas responsabilidades que en lo último que hemos pensado ha sido en nosotros mismos. Pues bien, la jubilación es el momento indicado para hacer todas esas cosas que se han quedado en el tintero, como viajar a un país lejano, aprender a pintar, tocar un instrumento, etc.
  • Realizar un curso. Bien sea impartirlo o que alguien te enseñe a realizar algo nuevo. Cuando se aprenden cosas nuevas se crea una sensación de bienestar que aumenta nuestra autoestima, haciéndonos sentir mejor con nosotros mismos. Enseñar tú mismo a los demás también es una buena opción para, además de ayudar a alguien, sentirse útil.
  • Potenciar las relaciones personales. Qué mejor que disfrutar del tiempo libre rodeado de amigos, familia y seres queridos con los que no hemos podido pasar todo el tiempo que nos hubiera gustado. El ocio es muy importante en este punto, realizar actividades como viajes en grupo, formar parte de una asociación, salir a pasear o ir al teatro acompañado de seres queridos aumenta la calidad de vida de las personas. También puede ser un buen momento para dedicarse a la pareja, disfrutando juntos del tiempo libre.
La jubilación no es el final, sino el paso en el que toca recoger los frutos de tantos años de dedicación