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Cuidadores: ¿como establecer límites?

Cuidadores: ¿como establecer límites?

En cada relación, ya sea con tu pareja, tus hermanos o tus hijos, es importante establecer límites claros para mantener una relación sana. Pero cuando nos toca asumir el papel de cuidador (con responsabilidades exigentes), determinar cómo establecer y aplicar esos límites es todo un desafío. Nuestro equilibrio colectivo está puesto a prueba y debemos luchar por encontrar una estabilidad, ya que también tienes una vida que vivir allí afuera.

Testimonio

El padre de Rosalía, de 86 años, tiene Alzheimer. Su mujer ya se hace mayor y ella es la única hija de la pareja. La familia no tiene el dinero suficiente para poder costear una residencia y la dependencia del padre se hace cada vez mayor a medida que aumentan sus problemas de salud.

Pero para Rosalía la realidad es la siguiente:

  • Su padre necesita cuidados 24/7.
  • Su madre necesita alguien para cocinar, limpiar la casa, llevarla a sus citas y apoyarla emocionalmente.
  • Su madre necesita sentirse segura pero su padre no puede cumplir más el papel de héroe debido a su enfermedad.

Rosalía confiesa a Safe365: “mis planes de futuro nunca habían incluido cuidar a mis propios padres. Pero al principio, ayudarles fue la única opción”. Muchos amigos le decían: “no puedes con todo”.

Si, al igual que Rosalía, estás dejando de lado tu propia vida para ayudar a los tuyos, un consejo es el de visualizar la vida como una deliciosa tarta, cortada en varios pedazos. Para no sentirse culpable al decir que no, recomendamos pensar que amar es como “regalarle un trozo grande de la tarta a una persona”. Tras eso, puedes pensar en lo triste que sería si le das la tarta entera a la misma persona, sin poder compartirla con otras personas. Esto es lo que puede pasar si no estableces tus propias barreras. Hay más gente a la que debes ofrecerle tu tiempo, no solo a una persona.

Hoy, Rosalía está feliz de poder seguir ofreciendo “una trozo gigante de tarta” a sus padres. Pero establecer límites le ha permitido de hacerlo con alegría y también está agradecida que sus niños también pueden disfrutar de sus trozos de tarta. ¡Y tampoco hay que olvidar de reservar un trozo para ti mismo!