SafeNews

Cuidados

Cuidados

La memoria, trucos sencillos para ejercitarla

La memoria, trucos sencillos para ejercitarla

La memoria es una de las capacidades más valiosas de las personas y, a su vez, una capacidad que suele verse afectada por el transcurso de los años. La capacidad mental es la que nos permite guardar y recuperar aquello que se ha ido almacenando en el tiempo: lo que se ha aprendido, vivido, visto, dicho u oído. Este es uno de los motivos por el que es tan valiosa, puesto que sin memoria no somos capaces de recordar nuestra historia y, en definitiva, nuestra vida.

El problema es que muchas personas a partir de los 45 años empiezan a experimentar problemas de memoria. Así lo sustenta un reciente estudio publicado por el Centro de Investigación en Epidemiología y Salud Pública de Francia. Y es que, aunque parece que los problemas de memoria siempre están asociados a los ancianos, no siempre es así ya que estos problemas pueden presentarse bastante antes de llegar a la tercera edad.

En el momento que empiezan a presentarse fallos en la memoria lo recomendable es acudir a un médico especialista para asegurarse de si se trata de un deterioro cognitivo normal o de alguna enfermedad degenerativa más grave como el Alzheimer. En caso de que simplemente se trate de lo primero, nosotros recomendamos una serie de trucos para ejercitar la memoria y retrasar o aminorar dicho deterioro cognitivo y gozar de una mejor memoria a corto y largo plazo.

Trucos sencillos para fortalecer la memoria

Leer un libro. Leer es una actividad que, además de ser un perfecto entretenimiento, ayuda a trabajar la memoria ya que amplía y refuerza el vocabulario, mejora nuestra comprensión lectora y fomenta la imaginación, activando capacidades que están estrictamente vinculadas a la memoria.

Formarse e informarse. Estar al día de la actualidad y formarse de manera que se impulse el conocimiento y se aprendan cosas nuevas ayuda de forma considerable a reforzar la memoria ya que trabaja la actividad cerebral y la concentración.

Escuchar música o tocar un instrumento. Realizar una práctica musical involucra múltiples sistemas sensoriales y el motor como también procesos cognitivos. Por este motivo, la música estimula las células del cerebro, lo que ayuda a la concentración mental, la memoria y al desarrollo visual y auditivo.

Hacer pasatiempos. Al igual que los libros, los pasatiempos son un buen entretenimiento. No obstante, los beneficios que tienen van más allá ya que también ayudan a fortalecer la memoria. Los sudokus, por ejemplo, potencian habilidades matemáticas, las sopas de letras y los crucigramas activan el manejo del lenguaje y los juegos de encontrar diferencias favorecen la atención visual.

Juegos en grupo o en pareja. Con esto nos referimos a realizar juegos como el ajedrez, parchís, cartas, etc. Además de proporcionar diversión y ayudar a favorecer la cohesión de grupo o en pareja, sirven para trabajar la memoria, el razonamiento lógico, el manejo del lenguaje y la fluidez verbal, dependiendo del juego.

Hacer manualidades. Actividades como la costura, la cocina, la restauración, la reparación o realizar manualidades de decoración, por ejemplo, son actividades que trabajan la creatividad y la agilidad en las manos. Todo esto coordinado con la capacidad visual obliga al cerebro a trabajar y a permanecer en marcha.

Usar la tecnología. Cuando una persona no sabe exactamente cómo funciona la tecnología, se obliga a aprender cosas nuevas, explorar y pensar cómo hacer algo. Estos son aspectos que fomentan la actividad cerebral puesto que supone un esfuerzo y una curiosidad por hacer algo. El uso de las redes sociales también aporta ciertos beneficios en especial a las personas mayores y a su memoria. Además, los avances tecnológicos han propiciado que aparezcan actividades virtuales de lógica, juegos de parejas o ejercicios que requieren memorizar datos.

Comer bien. Comer bien es necesario para gozar de una buena salud física pero, aunque algunas personas no lo sepan, también influye en la salud mental. Los alimentos ricos en fósforo, potasio y magnesio ayudan a reforzar la memoria, siempre acompañados de otros alimentos saludables.

Realizar ejercicio o meditación. Estas dos actividades ayudan a la memoria de formas distintas. Por un lado, el ejercicio mejora la oxigenación del cerebro, lo que le permite trabajar mejor. En cuanto a la meditación, un estudio del Instituto Tecnológico de Massachussets, afirma que puede ayudar a fortalecer las áreas de la corteza cerebral encargadas de la atención y de procesar los estímulos sensoriales externos.

Descansar bien. Cuando dormimos, nuestro cerebro se encarga de clasificar toda la información que ha almacenado a lo largo del día. Por esta razón es tan importante dormir bien, puesto que nos ayuda a estar descansados, despejados, animados y tranquilos. También es importante dormir las horas indicadas, 8 horas como norma general, y a poder ser, dormir toda la noche del tirón.