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La soledad en la vejez, ¿cómo combatirla?

La soledad en la vejez, ¿cómo combatirla?

Desgraciadamente la soledad es un problema muy común entre las personas mayores que puede tener graves consecuencias cuando no es deseada o elegida por parte del anciano. Es decir, cuando las cosas se han presentado así sin quererlo.

Cabe aclarar que vivir solo no tiene por qué ser un problema, siempre y cuando, se tenga relación con el mundo exterior, se tengan lazos emocionales con otras personas, se realicen actividades de ocio o se lleve una vida activa. Es por esta razón que personas que viven solas no tienen por qué sufrir problemas asociados a la soledad. El problema llega cuando una persona vive sola y deja de realizar todas estas actividades, aislándose del mundo y experimentando un sentimiento negativo asociado a la falta de relaciones sociales y apoyo emocional.

Aunque bien es cierto que no es necesario pertenecer a la tercera edad para sufrir la soledad, es más común y se agrava en los mayores por diversos motivos. El primero, y más común, es cuando la pareja sentimental muere por alguna enfermedad o por vejez. En este caso la persona mayor pasa de vivir en pareja a vivir solo o sola con todo lo que eso conlleva y la pena de haber perdido a su compañero de vida. Otro motivo corriente es cuando los familiares de la persona mayor tienen su propia familia y están ocupados o no tan pendientes de prestar atención o visitar con frecuencia al mayor. Esto puede crear un sentimiento negativo y de tristeza en los mayores ya que se sienten excluidos de la actividad familiar.

Así pues, la soledad es un sentimiento que incide en la percepción de vida de las personas mayores, en sus relaciones, su autoestima y su calidad de vida. Además este sentimiento afecta a todas las esferas de la persona mayor. Es un problema grave que puede presentarse en forma de tristeza, amargura, resignación y apatía, llegando a disminuir la calidad de vida, descuidar la salud, disminuir la actividad física, abandonar las relaciones sociales y ocasionar el aislamiento en uno mismo.

Todos estos síntomas pueden llevar a enfermedades como la depresión o la ansiedad, algo con lo que es necesario hacer frente. Los datos sustentan este problema, y es que, una cuarta parte de las personas de 65 años o mayores sufren depresión y más de la mitad de las visitas al médico presentan quejas por la tensión emocional. También en el reporte del Journal of the American Geriatrics Society se expone que la depresión es una de las principales causas de la disminución de la calidad de la salud en las personas mayores.

Ante esta situación creemos que es básico que la familia ponga de su parte para paliar este problema y hacer más llevadera la situación. Algunas recomendaciones para la familia son, visitar con más frecuencia a los familiares mayores. Es algo obvio pero que con el frenesí de la semana se olvida y se abandona la rutina de visitar a los seres queridos. Estas visitas son muy importantes para las personas mayores porque mantener conversaciones y sentirse cómplices y partícipes de la actividad familiar ayuda a la autoestima, además de retrasar el envejecimiento cognitivo.

Algo que también puede ayudar en estas situaciones es usar un localizador familiar como el nuestro, es decir, una aplicación móvil en la que se puede acceder a la localización de los familiares siempre con su consentimiento. Esta herramienta aportará beneficios a ambas partes, proporcionando tranquilidad tanto a la persona mayor como a la familia y contribuirá a tener un sentimiento de conexión e interacción con los seres queridos, impidiendo que la persona mayor se sienta aislada y excluida. Es una buena manera de estar conectado durante el día sin necesidad de llamar por teléfono o visitar físicamente, algo que por el trabajo suele ser complicado.

Además, para usar un localizador familiar es necesario tener un teléfono smartphone, algo que también ayudará a las personas mayores en muchos aspectos de su vida diaria. Un teléfono móvil con internet ayuda a que las personas se entretengan y, en el caso de las personas mayores, experimenten con algo nuevo y fomenten su autonomía, además de sentirse conectados con sus seres queridos y adaptados a la vida actual. Hace unas semanas publicamos un post presentando algunos smartphones adaptados a personas mayores para facilitar la elección en caso de querer adquirir uno.

Otra recomendación es animar a los mayores de la familia a que lleven una vida autónoma y activa, siempre que se pueda. Algunas propuestas serían que hagan amigos o conocidos con los que interaccionar, que salgan a la calle, a andar o al cine con ellos, que realicen viajes organizados para las personas de la tercera edad, con todos los beneficios que eso conlleva y, sobre todo, intentar que mantengan una actitud positiva ante la vida.

Por último, algo curioso y destacable para luchar contra un problema como la soledad, es el papel que puede jugar una mascota en la vida de una persona mayor. Como ya os comentamos en un post anterior, los animales tienen un poder terapéutico que puede ayudar a mejorar la salud mental de las personas mayores. Adoptar un perro puede ser de gran ayuda para combatir problemas como la soledad, por el cariño y la compañía que aportan.