SafeNews

Habits & Mindset

Habits & Mindset

¿Te hace feliz? Aplica los consejos de Marie Kondo a toda tu vida

¿Te hace feliz? Aplica los consejos de Marie Kondo a toda tu vida

La gurú japonesa Marie Kondo llegó a la fama mundial gracias al programa de Netflix ¡A ordenar con Marie Kondo! Lo que muchos no saben, es que Marie lleva ya desde el 2014 publicando libros sobre su gran pasión: el orden. Con dos libros publicados y un programa en Netflix a su nombre, Marie Kondo es ahora una figura de referencia que ayuda a organizar mejor el hogar de miles de personas en todo el mundo.

Su método, el KonMarie, se basa no solo en ordenar perfectamente los objetos que tenemos, sino en tener solo elementos fundamentales en nuestro hogar: cosas que nos hacen felices. Todo lo demás es superfluo, “Si no te hace feliz, tíralo” dice su lema. Este principio nace de la palabra japonesa "tokimeku" (ときめき), que se tradujo en inglés como “Spark joy” y en castellano como “Hacer feliz”, lo que se acerca más a su significado en inglés. No obstante, esta traducción pierde mucho su significado original: tokimeku no significa solo ‘hacer feliz’ sino emocionar, acelerar el corazón, llenar de esperanza, joya y entusiasmo, mucho más allá de la felicidad, por lo que, según el método KonMarie, solo tendríamos que dejar en nuestra casa objetos que nos den esta sensación positiva de entusiasmo y felicidad.

Este consejo, sin embargo, no tendría que adaptarse solo a nuestro hogar. Son muchas las veces que no tenemos la suficiente fuerza para eliminar de nuestras vidas elementos que nos hacen daño y mantener solo lo que nos hace felices. De la misma manera que en nuestro hogar, si queremos vivir mejor tenemos que decirle adiós a lo que ya no nos acelera el corazón, sea una relación, un trabajo, una ciudad o cualquier otra cosa que nos impide vivir mejor. La mayoría de las veces es difícil darnos cuenta de que algo nos está arruinando por dentro, ya que muchas situaciones las tenemos tan interiorizadas que no es fácil reconocer que es hora de terminarlas. Sin embargo, hay que aprender a entender lo que es malo para nosotros.

Si es tóxico, déjalo ir

Solemos pensar que solo las personas pueden ser tóxicas, pero no es así. Tóxico puede ser un ambiente de trabajo, un hábito que tenemos o una obsesión que nos ha acompañado toda la vida. Puede ser un amigo que sigue manipulándolos, un ambiente donde recibimos mal trato y no nos valoran, un trabajo que no respeta nuestros derechos laborales y humanos, la obsesión con ser perfectos. Si algo o alguien nos hace daño, si nos devalúa, si nos hace constantemente incómodos, si nos hace sentir menos de lo que somos, es tóxico. Y si es tóxico, hay que dejarlo ir para hacer espacio para algo que sea realmente bueno para nosotros.

Si no encajas, déjalo ir

Los humanos son seres sociales y por eso la tendencia común es siempre intentar adaptarse a un grupo de personas, generalmente del ámbito social en el que se encuentran (escuela, trabajo, amigos, familia, etc.). La integración social es una parte importante del desarrollo de una persona, pero hay veces en las que los individuos no consiguen adaptarse a este ambiente, y esto acaba en dos situaciones: o el individuo cambia su personalidad y actúa de manera diferente para adaptarse a los otros; o el individuo acaba alejándose de ese grupo, y esto lo lleva a la marginación. Lo importante en este caso es recordar que como personas no siempre vamos a encajar en un grupo porque no siempre encontraremos personas con las que nos sintamos en la misma línea, y no hay nada malo en esto. No hay que cambiar para adaptarse a dinámicas de grupo que no nos gustan, ni modificar nuestra personalidad para gustar más. Si no te encuentras bien en un grupo por cualquiera que sea la razón, déjalo ir. Encontrarás un lugar donde puedas ser tú mismo.

Si ya no te aporta, déjalo ir

Hay otras situaciones en las que un ambiente o una persona no son tóxicas para nosotros, pero sentimos que ya no son lo que queremos, que hemos crecido y cambiado y ya no nos identificamos en lo que esta persona o ambiente puede ofrecernos, que no es lo que necesitamos en nuestra vida o que nuestros valores u objetivos se han convertido poco a poco en algo muy distinto e incompatible. Es algo que suele pasar mucho, especialmente en las amistades antiguas: en la infancia y adolescencia aún nos estamos formando y hacemos amistades que pueden durar mucho con personas que luego van evolucionando y creciendo. A veces, estas personas descubren en la edad adulta que ya no tienen nada en común y que han cambiado tanto que ya no se aportan nada el uno al otro. Claramente eso no se aplica a todas las relaciones, ya que hay muchas que con el tiempo se fortalecen, pero si sabes que una situación en la que estás ya no te aporta nada positivo, no tiene sentido seguir teniéndola en tu vida: déjala ir.

La filosofía de orden de Marie Kondo nos puede ayudar a tener una mejor perspectiva sobre nuestras vidas y sobre lo que puede mejorarnos, y entender a distinguir entre lo que nos hace falta y lo que queremos. Aunque cada situación sea distinta, y por supuesto tenemos que tener en consideración las matices de cada persona y cada vida antes de tomar una decisión, recordarnos que lo que forma parte de nuestra existencia tiene que hacernos felices. Es un buen método para enfrentar la vida diaria y poder vivir mejor. No hay espacio para lo innecesario en tu vida, quédate con lo que te llena de emociones positivas.