Cuidado de ancianos: ¿cómo adaptar tu casa si cuidas a una persona dependiente?

Este artículo ha sido escrito por el agosto 27th, 2018 en Cuidados
Acomodar el entorno es una de las principales necesidades de la persona mayor dependiente

Acomodar el entorno es una de las principales necesidades de la persona mayor dependiente

Uno de los aspectos más importantes para mejorar la calidad de la vida de un adulto mayor dependiente es su propia vivienda. Adaptar el entorno en el que vive tu ser querido a sus necesidades es uno de los principales requisitos que recomiendan llevar a cabo tanto los médicos como los cuidadores.

Una adaptación exitosa de tu casa comporta una mejora inmediata de la autoestima y la independencia de la persona mayor; ya que las diferentes modificaciones que se realicen en ella van enfocadas teniendo en cuenta la situación del anciano. Repasamos los distintos cambios que puedes hacer en la estructura de tu casa si tienes personas en situación de dependencia a tu cargo:

El dormitorio

De su habitación, puedes cambiar la cama o su distribución para que sea cómoda, de fácil entrada y salida y de baja estatura para evitar que se caiga por la noche y se haga daño. También puedes poner barrotes a los laterales para neutralizar cualquier riesgo de caída.

Otra opción, sin embargo, es cambiarla por una cama articulada, que permita a la persona dormir incorporada o en una posición en que le sea más cómoda. También puedes cambiar las puertas para que sean correderas y los pomos por asas, o colocar un timbre al lado de la cama para que la persona pueda presionarlo en caso de emergencia.

Por otro lado, asegúrate que la habitación está bien iluminada y que haya un par de interruptores que puedan accionarse desde la entrada y la cama. También es recomendable decorar la habitación con objetos que puedan ser del agrado de la persona, tales como fotografías, cuadros, objetos personales, etc.

El cuarto de baño

El cuarto de baño acostumbra a ser uno de los lugares de la casa donde existe un mayor riesgo de tener un accidente; por lo que es básico adaptarlo para que tu ser querido pueda hacer sus necesidades con total naturalidad.

Es por eso que es fundamental que el cuarto de baño tiene que estar bien equipado: puedes instalar barras de apoyo tanto en el retrete como en la ducha para que pueda levantarse/apoyarse con facilidad, así como suelos antideslizantes en la bañera para que no se resbale.

Asimismo, la puerta del baño se debe poder abrir desde afuera, y debe ser lo suficientemente grande para que pueda entrar una persona con silla de ruedas. También puedes colocar una luz tenue que permita al adulto mayor ver sin encender la luz principal cuando se levanta por la noche.

El salón

El salón debe estar provisto de un sillón con apoyabrazos y respaldo alto y recto, que sea cómodo para la persona mayor, y que, al mismo tiempo, sea de poca profundidad y de poca altura, que los pies toquen el suelo y no le sea complicado levantarse.

Para facilitar la vida de la persona mayor y mejorar su movilidad por la casa, se debe simplificar al máximo su entorno. En esta línea, hay que procurar que el adulto mayor tenga espacio para desplazarse por lo que, si es necesario, cambia la distribución de los muebles y revisa el estado del suelo (alfombras, posibles tapetes…) para que no resbale.

En el salón, si tienen televisor haz que tenga el mando a distancia cerca y, si tiene problemas de audición, puedes adquirir unos auriculares inhalámbricos aislantes para que pueda ver la televisión sin problemas.

La entrada

En cuanto a la entrada, la prioridad es que esté bien iluminada. Una buena distribución de los interruptores es vital para que el anciano pueda moverse con facilidad y pueda iluminar los espacios oscuros antes de entrar en casa.

Es recomendable habilitar la entrada para usuarios en sillas de ruedas: si es pertinente, puedes instalar rampas y poner puertas más anchas.

Por otra parte, asegúrate que el suelo no sea resbaladizo: las superficies más seguras son las baldosas sin esmaltar, las de vinilo y las de madera sin pulir. También puedes poner un perchero para que puedan colocar sus abrigos y demás prendas de ropa y un armario pequeño o un cajón en el que puedan dejar las llaves u otros objetos que necesitan cuando salen de casa.

La cocina

Aunque los familiares en situación de dependencia no suelen cocinar, es importante realizar ciertas modificaciones en la cocina. Por ejemplo, si tu ser querido tiene problemas de movilidad, puedes cambiar la distribución de los muebles para tratar de tener más espacio – sobre todo si el adulto mayor va en silla de ruedas – y esté lo más cómodo posible.

Si aún cocina, es recomendable cambiar gas por vitro o inducción, ya que la posibilidad de un accidente suele ser mayor con el primero que con las otras opciones. También son recomendables los detectores de humo, que avisarán si algo se quema ante cualquier tipo de despiste por parte de la persona.

En el comedor, es necesario contar con sillas que sean seguras, estables y livianas, para la mayor comodidad del anciano. No debe haber bordes puntiagudos, con los que se pueda hacer daño.

Por lo que respecta a la mesa dónde suele comer, la altura ideal de la misma debe rondar los 80 centímetros, y las cuatro patas deben ser rectas y sin sobresalir de la tabla.

La escalera

En casas de más de un piso, es imprescindible adaptar la escalera para que la persona en situación de dependencia pueda subirla sin mayores dificultades. Instala barandillas en ambos lados para que se pueda apoyar en ambos lados, y pon una alfombra o parches antideslizantes para reducir las posibilidades de que resbale.

Si tu ser querido utiliza silla de ruedas, puedes plantearte adquirir una silla salvaescaleras, aunque es una inversión económica importante.

 

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